
La vida actual
supone la necesidad de muchos objetos y muebles. Y aunque, en nuestro caso,
renegamos del consumo excesivo de muchos de estos elementos, no hemos podido
desprendernos del todo de algunas de las costumbres occidentales como aquellas
que denotan nuestra separación con el suelo. Esto se refleja en el uso de
mesas, sillas y camas; en lugar de sentarnos en el piso o dormir sobre una
esterilla como es usual en muchas regiones de Oriente. No obstante, desde que
nos mudamos dormimos con el colchón sobre el piso más de 1 año hasta que
finalmente definimos que era hora de conseguir una cama. Sin embargo, nos seguíamos resistiendo a la idea de comprar una y un día sorpresivamente
encontramos en la web que podíamos armarla con nuestras propias manos
usando pallets. La oferta de diseños era ampliamente diversa: las había de
todas las formas y colores, con o sin ruedas, bajas o con patas, amplias y
camas-cunas; la limitación era solamente hasta donde llegara la imaginación o
lo que cada uno estuviera dispuesto a hacer. Así que no lo pensamos más y nos
pusimos manos a la obra en el proyecto de armar nuestra cama. Lo primero fue
conseguir los materiales y allí fue donde mi